sábado, 5 de mayo de 2012

El Aplazamiento

Consumida en la desesperación hubo momentos en los cuales ni el dolor podía ataravesarme, vivía en un embotamiento interior, ni tu rostro podia evocar. No había tristeza ni alegría, tan solo era un ser muerto aprisio nado en un cuerpo que respiraba. Dios había muerto y en todo caso si existia qué podia importarle mi muerte, qué, en última instancia, podía hacer con eso. Las noches y los días se me confundían como en una alucinación y ahí estaba yo agazapada como un naúfrago. En medio de ese agujero existencíal, sin embargo había esperanza, luces diminutas, pequeñas pulsiones de vida. La paciencia lo es todo. Digo esto y quiero que se me entienda bien: No hablo de la resignación humillante del que ya no puede soñar, hablo de contemplar, de esperar que las cosas maduren como un fruto.

domingo, 25 de marzo de 2012

Exilios


Tal vez haya algo más allá de estas ruinas, algún barcito cálido, como esos a los que ibamos, te acordás?
Pero no quiero recordar, me dijiste, fue duro vivir solo con tanta gente.
Sí ya sé-te dije- Yo también cargué con ese peso, no pude ni siquiera acomodarme, tuve que correr, construir una identidad que no era mía. Esa máscara que me traspasó el rostro, las venas, el corazón. Yo y este cuerpo que no me pertenecía, ese dolor en las visceras, sin poder gritar.
Pero vos estabas allá. Por lo menos cambiaste el aire.-me dijiste- Yo y todo lo que sucedió nos quedamos de este lado sin tampoco poder gritar. Sin poder gritar...

viernes, 28 de octubre de 2011



Las últimas palabras
que quise escuchar de vos
resuenan en mis paredes húmedas
delimitando mi soledad

lunes, 26 de septiembre de 2011

Tatto/face




Martes a la siesta, yo había pedido permiso en mi trabajo para salir antes, tenía que tatuarme, obviamente no les dije a las viejas gordas y culonas dónde iba, sólo pedí permiso.
Cuando llegué al local no estaba el tipo que me iba a tatuar, estaba, en cambio, un gordito que ya había visto antes ahí, que me dijo: Ya viene el loco aguantá un toque.
En eso estaba cuando el gordito me pregunta: ¿No te molesta si fumo? No- contesté yo- todo bien. Lo que paso después fue muy raro, es decir: buscó de su mochila el faso y sentí que algo se había clavado en mi rodilla, ni tiempo a decir la puta que te parió tuve.
Quedé dormida ahí no sé cuanto tiempo, cuando desperté mi cabeza repetía a cada instante: Qué estás pensando.
Se etiquetó a Mariana Mantaras en la foto de Anibal Hernández.
Pablo Sanchez está en una relación complicada con Marcela Gutierrez.
Matías LxU comentó el estado de Juana Lopez.
Juan Cruz publicó un video en tu muro.
Me di cuenta que eso que me había inyectado era una especie de virus llamado Facebook, trataba de hablar con el gordito pero mis palabras eran las letras de las canciones que en la "red" publicaban.
El gordo me miró y dándose cuenta de mi situación y malestar, me dijo: Si querés que se te pase tenés que pegarle una seca a esto...

domingo, 11 de septiembre de 2011

Antigona(s)


25 de agosto de 1998
No sé si tengo ganas de escribirte María, algo me impulsa.
No es que esté mal, tal vez el tiempo, tal vez escuchar el murmullo de las gotas y la incertidumbre.
Tenemos tantos sueños Antigona mía, afuera llueve y recrudece este invierno gris.
Esos alaridos atraviesan mi garganta, pero decir esas verdades sería algo nefasto, nosotras sabemos, la verdad no puede ser dicha, no puede ser lenguaje.
Pero duele, duelen esas espadas como labios, duele esta tristeza tan mía, tan propia de mi naturaleza reptil.
Estoy sentada en un bar María, no tengo ganas de escribirte pero hay cosas que no puedo decirlas oralmente, quizás deje de llover, eso ya no importa.
Afuera llueve, sangre

viernes, 5 de agosto de 2011

María Calviño


Se contempló un instante en el espejo y se rasgó su vestido, destrozó su prenda, corrió, corrió como una loca por la habitación, soltándose el pelo, arrancando pedazos de su cabello, vociferando.
Desnuda esperó a que el Tipo llegara, lo esperó bebiendo, arrojándose whisky sobre el cuerpo, brillando, destellante en su desnudez y su locura.
Espero a que él entrara, le hablara al loro y vomitara, él sin mirarla y notar su desnudez embriagante se acostó.
El puñal fue certero. Ella se vistió de negro

domingo, 26 de junio de 2011

shine on you crazy diamond



Acá la lluvia seguía,
digo, al principio parecía imposible.
Sé que al final estaremos sólos,
vos navegabas sola, allá,
río abajo.
Acá siguió saliendo el sol,
los árboles seguían despojándose
de sus hojas cada otoño,
pensarlo, digo, era imposible.
Hubieramos detenido la lluvia,
los soles, las hojas, los árboles
los pájaros y las flores,
nuestras risas, todo.
Hubieramos cavado nuestra propia tumba,
y enterrado con nuestra propia tierra de dolor
y desahuciamiento.
Acribillados en nuestra propia soledad,
perforados por el no entendimiento.
Lo que sucedió fue otra cosa,
no sé si no más siniestro
pero acá estamos como sombras
sin ojos, sin deseo.